La Túnica Palmaria

domingo, 22 de enero de 2012


La perspectiva de género en políticas y programas
Seguimiento de los compromisos de los países miembros de las Naciones Unidas y de las asociaciones mundiales de ciudades y gobiernos locales
En 1996, a raíz de la Cumbre de las Ciudades (Hábitat II, Estambul), los países miembros de las Naciones Unidas se comprometían a "incrementar la seguridad de la mujer en la comunidad, teniendo en cuenta en las políticas y los programas de prevención de la delincuencia las necesidades de uno y otro sexo; ello puede lograrse procurando que los encargados de aplicar esas políticas conozcan y comprendan mejor las causas, las consecuencias y los mecanismos de la violencia contra la mujer" (párrafo 123, Programa de Hábitat). Los países miembros también definieron compromisos con miras a incorporar la dimensión de género en la gestión de las políticas y servicios locales (párrafo 46, Programa de Hábitat).
Por otro lado, los gobiernos abordan la temática más amplia de las violencias, domésticas y sexuales, hacia las mujeres dentro del marco de las políticas sociales y sanitarias y de programas relacionados con "la condición femenina" cuyos recursos están principalmente destinados a brindar apoyo a las víctimas y a llevar a cabo campañas de sensibilización. Este tipo de intervenciones suelen ser sectoriales y se integran difícilmente todavía a las políticas de prevención de la delincuencia y de seguridad urbana.
En junio de 2001, cinco años después de Hábitat II, la Asamblea General de las Naciones Unidas celebró un periodo extraordinario de sesiones para examinar y evaluar los progresos alcanzados en la ejecución del Programa de Hábitat. Durante el encuentro de Estambul+5 las y los participantes pudieron constatar que pocos países y ciudades se habían dotado de los medios necesarios para cumplir con el compromiso de incorporar la dimensión de género en las estrategias de prevención de la delincuencia. Se observaron, sin embargo, progresos importantes en materia de acciones de sensibilización llevadas a cabo no por los mismos gobiernos, sino por varios organismos cuyo trabajo se enfocaba en la elaboración de estrategias en torno a la seguridad de las mujeres y que asistían a Estambul+5 con el propósito de profundizar los intercambios internacionales sobre el tema Mujeres y Ciudades.
Un enfoque diferenciado por género
La dimensión de género se encuentra aún ausente en la mayoría de los enfoques tomados para la prevención de la delincuencia. Sin embargo, dadas las importantes diferencias entre hombres y mujeres en el ámbito de la inseguridad y de la criminalidad, tanto por parte de los agresores como de las víctimas, debe haber un desglose sistemático por sexo de los datos que van a usarse para el establecimiento de diagnósticos y estrategias de prevención.
A raíz de la Cuarta Conferencia Mundial de las Mujeres (Beijing, 1995) y la Cumbre de las Ciudades (Estambul, 1996) surgió un consenso alrededor de la necesidad de situar la dimensión de género en el centro de la formulación de políticas, programas y servicios como una de las principales maneras de acceder, en los hechos, a la igualdad entre hombres y mujeres. Se carece, sin embargo, de suficientes recursos para dar a conocer este enfoque y fomentar su aplicación en la práctica.
La perspectiva de género
Se le ha dado numerosos nombres a este enfoque : análisis diferenciado por género, enfoque integrado de la igualdad, etc. Sus modalidades de aplicación varían según el nivel de intervención, por lo tanto este enfoque se aplicará de manera diferente en el marco de medición de los efectos de una política gubernamental que en el marco de gestión de programas, proyectos y servicios locales.
De manera esquemática, se podría decir que el enfoque consiste principalmente en:
  1. obtener datos desglosados por género en función de la problemática estudiada;
  2. establecer las diferencias debidas al género;
  3. analizar las causas de estas diferencias (en particular las causas sistémicas);
  4. formular objetivos específicos para eliminar estas diferencias;
  5. elaborar indicadores que permitan medir la reducción de las diferencias (evaluación);
  6. identificar los recursos necesarios para ello;
  7. instrumentar estrategias para reducir estas diferencias;
  8. llevar a cabo evaluaciones periódicas y corregir las estrategias.
¡Las mujeres en el centro de la acción!
Se debe, sin embargo, garantizar que las ciudadanas y los grupos de mujeres participen en todas las etapas del diagnóstico, la formulación y la instrumentación de medidas. La consulta pública y el trabajo en asociación con los agentes locales son condiciones indispensables si se quiere evitar que esta iniciativa no se vuelva un instrumento burocrático que legitíme la exclusión de las mujeres. El objetivo final del análisis diferenciado por género es el de eliminar las diferencias entre los sexos y fortalecer las capacidades de acción de las mujeres, particularmente mediante su participación a la vida de la comunidad.
La perspectiva de género en materia de seguridad urbana
Los intercambios internacionales entre diversos colaboradores como el programa Mujeres y Ciudad, de la ciudad de Montreal, el Foro Europeo sobre la Seguridad Urbana, el programa de las Naciones Unidas, Ciudades más Seguras, y la Comisión Huairou han permitido, en los últimos años, impulsar la promoción y la aplicación de la perspectiva de género a la seguridad urbana. En Montreal, las/los integrantes del Comité de Acción Mujeres y Seguridad Urbana (CAFSU) han adoptado también una visión diferenciada por género en sus análisis e intervenciones, una integración que queda demostrada en el Repertorio de actividades realizadas en Montreal.
Integración de la dimensión de género en las políticas nacionales y locales de prevención de la delincuencia: ¿cuál es el desempeño de nuestros gobiernos y ciudades en la materia?
Varios gobiernos han formulado políticas nacionales de prevención de la delincuencia y seguridad urbana. Por otro lado, las crecientes responsabilidades que recaen sobre las ciudades han llevado a establecer políticas locales de seguridad, particularmente en Europa. Ahora bien, ¿cómo dichas políticas y programas subsecuentes cumplen con los compromisos contraídos por los gobiernos nacionales y locales en materia de incorporación de la dimensión de género en la elaboración de estrategias específicas destinadas a luchar contra la violencia hacia las mujeres y sus efectos sobre la inseguridad? ¿Qué hemos logrado?
Durante este seminario, el Centro Internacional para la Prevención del Crimen (CIPC) presentará los resultados de un estudio que aceptó llevar a cabo, para fines de este encuentro, sobre los avances realizados respecto a los compromisos contraídos en materia de integración de la dimensión de género en las políticas nacionales y locales de prevención del crimen.
Algunos temas candentes
  • El acceso a datos desagregados por género aparece como una condición básica para poder integrar la perspectiva de género a las políticas, programas y servicios públicos. Dicho esto, hay que reconocer que el acceso a este tipo de datos es muy difícil ya que las autoridades competentes no exigen sistemáticamente tal desglose cuando encargan estudios o formulan diagnósticos. Resulta por lo tanto crucial sensibilizar a las autoridades concernidas sobre la importancia de producir datos desglosados por género.
  • Aún si gobiernos y ciudades se comprometen a aplicar la perspectiva de género, se cuenta todavía con pocos métodos y herramientas que permitan pasar del dicho al hecho. Varios atribuyen su falta de realizaciones en este campo a la ausencia de herramientas para la integración de esta perspectiva, particularmente a la gestión urbana, lo que sugiere otra tarea importante: la elaboración de tales herramientas y la sensibilización y capacitación de las personas que toman las decisiones, sobre todo en lo que a los gobiernos locales se refiere.
  • La perspectiva de género supone une integración trasversal que permite comparar las situaciones respectivas de los hombres y las mujeres con un objetivo de igualdad y tiende a reemplazar el enfoque de "condición femenina". Surgen ya los efectos perversos de la aplicación de tal perspectiva, los cuales se manifiestan en la nueva tendencia a eliminar las instancias de "mujeres" que tenían como cometido el velar por la realización de los objetivos de igualdad entre hombres y mujeres. ¿Entonces cómo lograr integrar las "cuestiones relativas a las mujeres" a las preocupaciones actuales sin perder los derechos adquiridos y asegurar la presencia de las mujeres en las instancias encargadas de conseguir la igualdad? En materia de seguridad urbana, en ciertas ciudades, estos efectos se traducen en la inclusión del aspecto de la seguridad de las mujeres dentro del término "seguridad colectiva", una inclusión que de hecho vuelve invisibles sus preocupaciones particulares en materia de seguridad.
  • Si las políticas nacionales o locales de prevención del crimen no consideran prioritarias las acciones destinadas a fortalecer la seguridad y el sentimiento de seguridad de las mujeres, el acceso a los recursos necesarios para llevar a cabo dichas acciones continuará siendo muy difícil. ¿Cómo hacen los diversos organismos para obtener recursos?
¿Qué opinan ustedes?¿Cuáles son sus experiencias?
  • ¿Tienen ustedes acceso a datos desagregados por género en materia de delincuencia e inseguridad? Si tal es le caso, ¿quién les proporciona esos datos ? Si no, ¿qué proyectan hacer para obtenerlos?
  • ¿Consideran ustedes que la dimensión de género se encuentra integrada en las políticas gubernamentales o municipales en materia de seguridad urbana ? Si no, ¿por qué ? Si sí, ¿de qué manera ? ¿Qué recursos consagra su gobierno o su ciudad para incrementar la seguridad y el sentimiento de seguridad de las mujeres y las niñas ?
  • ¿De qué herramientas se han dotado, en su medio, para instrumentar la perspectiva de género que puedan aplicarse a la seguridad urbana? ¿La participación de grupos de mujeres y de ciudadanas forma parte de dicho mecanismo? Si no, ¿por qué ? Si sí, ¿de qué manera ?
  • ¿En su localidad, se llevan a cabo proyectos y actividades específicamente centrados en la seguridad de las mujeres? Si no, ¿por qué? Si sí, tengan la bondad de describir estas actividades utilizando las fichas del Repertorio.
  • ¿Han observado ustedes manifestaciones de los efectos perversos que acarrea la incorporación de la perspectiva de género, es decir la eliminación de comités, programas o servicios específicos de mujeres justificada por la integración transversal de la misma? Si sí, describa, por favor.
  • ¿De dónde proviene el financiamiento de sus proyectos? ¿De qué políticas o programas? 
http://www.womenincities.org/seminar/espagnol/themes_es/the_genre_es.htm

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